Derechos y obligaciones – tuyos y de tu aseguradora

Debes saber cuáles son las consecuencias financieras, estructurales y ambientales de los distintos retos que puedes enfrentar cuando te encuentres ante una reclamación con tu compañía de seguros. También debes entender cómo lidiar con esos retos.

Cuando tu aseguradora inspecciona los daños que ha sufrido tu propiedad, como es su derecho hacerlo, van a poner un valor a los daños. Si tú cuentas con tu propio valuador, puedes conseguir una lista separada que, por lo general, resultará ser una cantidad más alta que la propuesta por la aseguradora. Tú tienes derecho de que el valor verdadero de tu reclamación sea determinado bajo los términos de la Cláusula de Valoración de tu póliza.

Cláusula de valoración: Dentro del contrato de tu póliza existe una cláusula que explica el procedimiento a seguir en caso de que tú y tu aseguradora no puedan ponerse de acuerdo respecto a cuál es el valor monetario de tu reclamación. Efectivamente, esta cláusula dice que si tú y la aseguradora no pueden llegar a un acuerdo, cada parte puede contratar un tasador independiente los cuales a su vez contratarían a otro más. En el momento en el que dos de estos tres tasadores lleguen a un acuerdo, la disputa se resuelve. (Además, cada parte paga su propio tasador y la mitad del costo del tercero).

Otras técnicas para llegar a un acuerdo, incluyen:

  • Cash outs: Éste es generalmente el primer método para llegar a un acuerdo. Muchas veces el asegurado es el que menos sabe sobre cómo poner un costo de reparaciones razonable para cubrir los daños que ha sufrido. Cuando el ajustador llega a tu casa, empiezas a escuchar frases como: “solo un poco de pintura” o “con un poco de agua y jabón, va a quedar bien”, seguidas de otras frases como: “me parece que eso es lo justo.” Y en ese momento el ajustador calcula el costo de las reparaciones y te entrega un cheque (lo que no se debe hacer si la propiedad tiene una hipoteca). Esta técnica se aprovecha dela necesidad financiera de algunos asegurados. En la mayoría de los casos, el asegurado pospone realizar las reparaciones hasta que le salga alguna otra cosa dañada y nunca acaba por darse cuenta que el dinero que recibió no era suficiente. Un 20% de ellos, llamará a su aseguradora a quejarse en ese momento. Por lo tanto, no aceptes un cheque de tu aseguradora sin haber hecho una valuación independiente por parte de un contratista especializado en reparación de casas.
  • Handyman: La mayor parte de los casos de reclamaciones de seguros por daños involucran a varios expertos (plomero, electricista, pintor, instalador de pisos, etc.). Esto implica también llamar a un contratista general para el cual estos sub-contratistas harán el trabajo. Este contratista puede añadir un 20 o 30% a costo de las reparaciones. Además de que todos los trabajadores con licencia generalmente cobran más. Como dueño de la propiedad, debes asegurarte de que el dinero que te paguen sea suficiente para contratar a los trabajadores con licencia y que hagan el mejor trabajo. No quieres sentirte obligado usar a un “multiuosos” que te haga un trabajo de segunda clase.
  • Presupuestos comparados: En algunas ocasiones, cuando un ajustador intenta resolver una reclamación usando el método de Cash Out, el asegurado responde: “No hay forma de que yo componga este daño por esa cantidad”. Esto puede ser cierto, pero provoca que el ajustador sugiera traer un “experto” (que generalmente no es más que un handyman) a revisar el daño y dar una cotización. Este handyman llega a la casa del asegurado ya sabiendo cuál es la cantidad que el dueño iba a recibir y procede a dar un estimado mucho menor a esa cantidad. Aquí hay dos opciones: o usar a ese mismo handyman para que haga la reparación y que luego él se arregle con la aseguradora para que le pague la diferencia o traer a una persona independiente que haga el presupuesto en primer lugar. 
  • Minimizar la gravedad de los daños: Digamos que durante una fuerte tormenta tienes daños de humedad en el techo. Si el ajustador solo ve la mancha del techo y no toma en cuenta todo el daño (tejas del techo, placas de yeso, pintura, textura del techo, etc.) ni considera la posibilidad de daño en las paredes o en cables eléctrico o incluso en la plomería, si aceptas la cantidad que te ofrecen, no solo puedes poner en riesgo la estructura de la propiedad, sino que en poco tiempo tu familia puede padecer alergias y otros problemas de salud debido al moho que no se descubrió y trató a tiempo.

Y hablando de minimizar los daños, como en el ejemplo anterior que un daño por agua trae otras consecuencias, muy rara vez va a ofrecer voluntariamente la compañía de seguros hacerse cargo de todos estos gastos. Si hay daño por agua y ésta se metió por la pared, no va a ser suficiente pintar los zoclos o la pared. Es necesario abrir la pared para inspeccionar las placas de yeso, repararlas cuando se haya determinado que todo adentro está seco y rehacer la textura de la pared, antes de pintar.

Hace años, era muy común que las aseguradoras pagaran para que las alfombras se lavaran en la misma casa. Los clientes debían pelear para que se levantaran las alfombras y se reemplazara el protector. Además, esto causaba malos olores por semanas. Actualmente las aseguradoras optan por llevarse las alfombras, lavarlas profesionalmente y reinstalarlas sobre un nuevo protector.

Si aún después de que todos los daños a tu propiedad han quedado bien establecidos y documentados, tu aseguradora sigue negándose a darte el pago apropiado, es hora de que busques ayuda legal profesional. Si tu compañía de seguros se rehúsa a pagar una cantidad justa por los daños que sufriste o te niega el ´pago de tu reclamación, ponte en contacto con nosotros. Podemos evaluar tu reclamación sin costo alguno y explicarte qué podemos hacer por ti.

Si su casa sufrio daños y tiene que presentar una reclamacion por daños a su casa, llamen a la Oficina del abogado Jose Francisco para orientarlos en sus derechos para presentar su reclamacion contra su compañia de seguro.